División de la Tierra de Ayala

El 29 de octubre de 1841, en Vitoria, El General Espartero, Regente del reino, firma un decreto que ordena que los Ayuntamientos de las 3 provincias vascas se organicen con arreglo a las leyes y disposiciones generales de la Monarquía española, verificándose las elecciones en el mes de diciembre de ese año y tomando posesión los elegidos el primero de enero de 1842.
Este decreto es el origen de los 4 Ayuntamientos actuales en los que están repartidos los 36 pueblos que formaban antiguamente la Tierra de Ayala, aunque al principio no se dividieron como son ahora.
Para la fecha que indica el decreto de Espartero se habían formado el Ayuntamiento de Oquendo, los Ayuntamientos que luego fueron absorbidos por el de Ayala, de la Sopeña, Menagaray y Llanteno, y el Ayuntamiento de Lezama con los 8 pueblos que formaban su cuadrilla, de los que posteriormente Izoria y Etxegoien se agregaron a Ayala. Amurrio también formó Ayuntamiento sin ningún pueblo añadido.
A raíz de la formación de los Ayuntamientos que se ha indicado más arriba, se recibió un comunicado en Respaldiza de la Diputación Provincial de Álava en desacuerdo con los Ayuntamientos formados e indicando que pueblos formarían el Ayuntamiento de Ayala: Respaldiza, Sojo, Llanteno, Costera, Retes de Llanteno, Ervi, Añes, Lejarzo, Lujo, Beotegui, Menagaray, Zuaza, Quejana, Oceca, Menoyo, Aguiñiga, Madaria, Salmanton, Murga, Luyando, Olavezar, Izoria, Echegoyen y Maroño. La Diputación también indica que siga sin alteraciones el disfrute de los derechos comunes y aprovechamientos de montes, pastos, aguas, canteras usos y costumbres y demás derechos comunes que tenían antes de la creación de los Ayuntamientos.
Los 24 pueblos fueron distribuidos en 9 distritos o zonas para cada una de las cuales se designó un elector.
Los pueblos de Mendieta, Retes de Tudela, Santa Coloma y Sojoguti que formaban desde hacía varios siglos la Junta de Ordunte con Arceniega para el aprovechamiento de sus montes comunes, se agregaron a la villa de Arceniega que tenía categoría de Ayuntamiento desde 1838.
Al dividirse la Tierra de Ayala en cuatro Ayuntamientos y ser agregados al Ayuntamiento de Arceniega los cuatro pueblos de la Junta de Ordunte, Sierra Salvada, que era común a los 36 pueblos, fue dividida únicamente para el aprovechamiento de arbolado, quedando en comunidad los aprovechamientos de pastos, aguas, boñigas, canteras y caminos de servidumbre.
La Tierra y Provincia de Ayala/Vicente Francisco Luengas Otaola

Lejarzo

Se encuentra este pueblo, perteneciente al municipio de Ayala, situado al pie de Sierra Salvada, en una de las rutas que desde Castilla, tras haber bordeado el pico del Aro, buscaban su salida al valle de Ayala y al mar.

Es uno de los lugares más antiguos entre los documentados en el medievo ayalés. Aparece en el convenio acordado entre el obispo de Calahorra Don Pedro y los vecinos de Ayala en el momento de la consagración de la iglesia de San Pedro de Llodio en el año 1095; y dos décadas después, en 1114, en la donación al monasterio de San Millán de la iglesia de Obaldia (hoy Madaria), otorgada por Diego López de Lexarzo, apellido toponímico originario de este lugar.

A mediados del siglo XVI contaba con 14 vecinos y tres clérigos beneficiados al servicio de su iglesia de San Román. Por estos mismos años, Rodrigo de Herrán, Protonotario Apostólico "que regularmente le dan el título de Inquisidor", dejaba vinculados sus bienes raíces situados en el lugar y en otros próximos, a un aniversario de 30 misas que fundaba en la parroquia de San Román.

Sin embargo, el mayor benefactor de la iglesia de Lejarzo fue el capitán Diego Fernández del Campo, natural del lugar, que hacia mediados del siglo XVII embarcó a la Indias. Sirvió al rey en Perú, donde residió en la Ciudad de los Reyes y, ya rico, murió en Panamá. El capitán hizo testamento en Lima el 7 de junio de 1675, dejando 48.000 reales para levantar la iglesia de Lejarzo con su sacristia y campanario y dotarla de un retablo dorado para el titular San Román, erigiendo además una capilla dedicada a la Purísima Concepción con sacristía propia; debía fundarse además una capellanía de 3 misas semanales, para que la gozase como patrón su hermano Domingo Fernández del Campo y, después sus descendientes.

El descenso del vecindario de Lejarzo comenzó a acusarse ya en el mismo siglo XVI; a mediados de este tenía, como hemos visto, 14 vecinos, siendo 8 en 1727, 9 en 1748, 46 habitantes en el censo de 1786, 7 vecinos al comenzar el siglo XIX y 6 y 26 habitantes al mediar el mismo. A comienzos del siglo XX contaba con 28 habitantes, reducidos a 18 en 1910. En 1970 tenía sólo 16 habitantes. En la actualidad únicamente viven 2 familias en Lejarzo.
Catálogo Monumental de la Diócesis de Vitoria, tomo VI. Micaela Portilla