Ermita de San Nicolás de Bari

Esta ermita está situada en el barrio de Iza, en el camino que une Menagaray con el santuario de la Blanca en Llanteno.
Se trata de una construcción sencilla que cuenta con un retablo del siglo XVII,  posiblemente procedente de otro lugar, que bien pudiera ser la cercana ermita de la Blanca, ya que por los temas de sus pinturas parece haber estado dedicado a la virgen. 
Entre las pinturas que figuran en el retablo destacamos, en el banco sobre el que descansa, las figuras de cuerpo entero de Santa Lucía y Santa Apolonia en el lado izquierdo, y en el derecho, las de Santa Catalina y Santa Úrsula; estas últimas pinturas, en figuras de medio cuerpo, son de mejor calidad que las del lado opuesto.
En las calles laterales del nicho donde va la imagen del santo titular, hay dos pinturas de la anunciación y la Visitación. La primera, muy popular, situada en el costado izquierdo es de menor arte que la de la Visitación.
La imagen de San Nicolás, restaurada recientemente, fue enviada desde Madrid por Francisco Antonio de Echávarri al reedificar la ermita. Se trata de una talla del siglo XVIII, expresiva y bien trabajada en su rostro, manos y barba.
Se documenta esta ermita en los libros parroquiales a partir del siglo XVII, sin embargo, a mediados del siglo XVIII se encontraba muy deteriorada. En la visita pastoral de 1757 reconocía el visitador que desde hacía algún tiempo se hallaba "profanada", sirviendo de pajar, por lo que ordenaba su demolición, poniendo en su lugar una cruz. Es entonces cuando se ofrecen para reedificarla Francisco Antonio y Domingo de Echávarri, hermanos residentes en la Corte de Madrid y en la ciudad de Toledo.
Pero en el siglo siguiente, posiblemente por su distancia del pueblo, vuelve a encontrarse en estado ruinoso, aunque una vez más vuelve a salvarse del derrumbe. Después de muchos años abandonada, en 1982 volvía el culto a la ermita tras su restauración celebrándose misa el día de la fiesta de su santo titular.

Catálogo monumental de la Diócesis de Vitoria/Micaela Portilla